El mayor triunfo de Kwiatkowski

Kwiatkowski gana el oro en Ponferrada

Kwiatkowski, escalando un alto peldaño en su carrera.

No ha sido ninguna sorpresa, aunque muchos lo excluyeran de la nómina de favoritos inconscientemente, por ser polaco o no ser una estrella del sprint final, o simplemente parecer eclipsado por otras figuras. Y para que engañarnos, Michal Kwiatkowski es un gran ciclista, del primer nivel hoy en día, pero no una estrella del ciclismo todavía. Su palmarés, repleto de grandes actuaciones y puestos, pero con ausencia de grandes triunfos y ninguna gran clásica en su palmarés, así lo atestiguan. Hasta hoy mismo.

El recorrido, era especialmente indicado para corredores rodadores y potentes, que superen bien pequeños repechos, y lógicamente cuanta más velocidad para una llegada en grupo, mejor. Kwiatkowski, reunía todas las características exigidas para estar en esa nómina. Es un buen rodador, supera perfectamente las colinas, y tiene velocidad para la llegada en grupo, aunque en esta ocasión no la requirió. Con experiencia en grandes clásicas como las del tríptico de Las Ardenas, donde el pasado Abril logró una sucesión de buenos resultados (5º Flecha, 3º Amstel, 3º Lieja), no solo confirma todo lo anterior, sino que añade la capacidad para enfrentarse a los mejores ciclistas de similares características del mundo, en un recorrido exigente y duro, de gran fondo y resistencia.

Con los mejores, en los mejores escenarios; pero sin llegar nunca a batirles, hasta hoy en Ponferrada. El polaco, que además contaba con una selección de 9 ciclistas, el nivel máximo, donde él era claramente el líder, había llegado bien a la cita mundialista, corriendo poco tras el Tour, pero mostrando un buen nivel y ganando etapa en la Vuelta a Gran Bretaña, hace nada.

La competencia era brutal, como debe ser norma en un Mundial, y lo mismo que ha hecho él, lo podían haber hecho muchos otros, por características del ciclista y el recorrido. Pero lo ha hecho él. Y que bien hecho. Se llegaba a la penúltima ascensión, la más larga y tendida llamada “Confederación” con un grupo de 4 corredores escapados: Kiryienka (Bielorrusia), Valgren (Dinamarca), De Marchi (Italia) y Gautier (Francia) que no relevaba. El pelotón por detrás, sin que se produjera ningún ataque. Todos esperaban a la subida final de Compostilla, la más corta y empinada, donde sabían perfectamente que coronando con ventaja se podía llegar hasta meta.

Así pues, sin esperar a involucrarse en una dura y efímera pelea con los más poderosos rivales en la subida final, Kwiatkowski se lanzó en solitario en el rápido descenso, tomando con escasos metros de ventaja la peligrosa curva de entrada a la presa, acolchada para amortiguar caídas. El polaco fue valiente y mostró una gran personalidad y confianza, sin mirar atrás siguió tirando para cazar a los 4 de cabeza, y rápidamente, tras hincharse los pulmones, les cambió el ritmo. Solo Michael Valgren, el joven danés que promete ser un corredorazo y que ha brillado desde Mayo, tentó con aguantarle la rueda pero sucumbió.

La apuesta estaba hecha y el polaco en un derroche de fuerza consiguió coronar el último repecho con una ligera ventaja de 9 segundos. Esa era la clave de la carrera, como ya vimos con Bystrom en el sub-23 masculino. De ahí a lanzarse en la bajada, y con la inercia y un último derroche de fuerza en los últimos 500 metros, ganar.

Por detrás, el guion esperado: Gilbert, Valverde, Breschel y un siempre oportuno e inteligente Gerrans atacaron buscando el gran objetivo de coronar con ventaja; ése que ya había logrado Kwiatkowski. Van Avermaet dándolo todo se les logró unir llevando a su rueda a Tony Gallopin. Lograron su objetivo, y aventajaron al pelotón con los sprinters en meta, de la misma forma que el polaco se lo hizo a ellos. En el sprint de este grupazo se impuso, como era de esperar, el australiano Simon Gerrans y Alejandro Valverde logró ganarse el bronce. Bélgica se quedó de manos vacías a pesar de presentar un equipazo, por no jugar bien sus bazas al final: Van Avermaet esperó a responder al ataque de su propio compañero Gilbert. Ya en las vallas Gilbert sacrificó sus fuerzas para que Van Avermaet, que había hecho un gran esfuerzo para conectar (Y arrastrar a Gallopin, un rival más) esprintara, cuando pienso que en todo caso debió ser al revés. Si Gilbert se hubiera reservado hubiera tenido más opciones de pelearle el bronce a Valverde.

Mientras tanto, Michal Kwiatkowski y el equipo polaco desbordaba felicidad, en el merecido y más importante triunfo de este ciclista polivalente, y por que no, de su país en esta disciplina deportiva.

Déja vu

Déjà vu

Alejandro Valverde por su parte, ha sumado su sexta medalla en Mundiales, récord total, pero ninguna de oro. Es un corredorazo como muy, muy pocos, y de los pocos que valen la pena escuchar cuando les ponen un micrófono delante. Es fácil decirlo aquí, y creo que su carrera no admite reproche alguno, pero teniendo en cuenta el nivel de Gerrans y su velocidad, y que iba a ser extremadamente difícil dejarlo atacando en el último repecho, donde vigilaría su rueda y la de Gilbert con ojos de búho, tal vez la opción de atacar antes de la subida final hubiera sido una buena opción: Arriesgada, a todo o nada, pero podría haber creado confusión y salir bien, como le ha salido a Kwiatkowski. Un ciclista con 5 medallas podía permitírselo. Pero insisto, ningún pero a lo que ha hecho, era lo más lógico.

OTROS PEQUEÑOS APUNTES

  • En otro orden de cosas, resulta destacado de la carrera de Ponferrada el abandono de Froome, nunca ha terminado un Mundial, lleva 4 participaciones consecutivas con 4 abandonos. En total ha participado en 6 mundiales, con pleno de abandonos también, 6 de 6. Puede que esté rondando un récord, como Valverde con las medallas. Esto son diferencias observables entre uno y otro ciclista, muy apreciables en mi opinión. Solo ha disputado un Mundial contrarreloj individual, en 2009, cuando no era nadie, a pesar de haber arrasado en cronos de vueltas en las últimas temporadas. Ni siquiera estuvo en la prueba de contrarreloj por equipos con Sky la semana pasada.
  • Buena carrera del suizo Albasini, dándolo todo. Solo él ha tenido más presencia que muchas selecciones en carrera.
  • Todo lo contrario para el líder suizo, Fabian Cancellara, 11º en una prueba en la que no llegó a hacer nada, nunca tuvo opción de ganar. Renunciando además a la prueba contrarreloj, el suizo pasa de puntillas por el Mundial. Solo 2 victorias esta temporada, donde solo ha ganado una crono individual y ha sido la del nacional suizo, ante el sub-23 Stefan Kung. Le ha costado ganar y deja una repetitiva sensación de esperar más de un ciclista como él.
  • Sí; las selecciones de Holanda y Portugal competían en la prueba.
  • Lo de Tony Martin, vale, pero en un Mundial debió esperar al menos una vuelta más.
  • Italia estuvo bien metiendo a Visconti y De Marchi en los cortes finales, pero a la hora de la verdad, no hubo piernas en sus capos.
  • A Australia (Gerrans), de no mediar ese molesto polaco, le sale la carrera soñada en Ponferrada.

 

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