Ésta, es la Vuelta a España 2014

Etapa 18º de la Vuelta a España 2014. Recorrido típico: 157 km y una cuesta al final.

Etapa 18º de la Vuelta a España 2014. Recorrido típico: 157 km y una cuesta al final.

El recorrido de esta media Vuelta a España que llevamos, es dulce, y poco exigente para lo que se presupone es una gran vuelta de 3 semanas; un recorrido trazado y diseñado acorde a la estrategia empresarial de la organización, alejándolo de otros elementos históricos del ciclismo, del propio germen del ciclismo. La épica, la resistencia.

La estrategia parece que funciona acorde al ingenieril plan económico trazado por el equipo directivo. El plan es el siguiente: recorrido fácil, con etapas cortas y poca dureza, solo pequeños puertos o cuestas al final. Sobretodo la primera mitad, hasta el descanso, luego quien quiera ya es libre de abandonar. Accesible, venid todos a probar y rodar. Y vienen. Emoción contenida en la última hora de etapa solo, acorde a la retransmisión de TV para adaptarla a la siesta y su despertar, así atraemos a ese gran público que está de vacaciones y solo le gusta ver subir esa cuesta final (Y tal vez preguntar “¿Como van?”).

Estamos a final de temporada, y tenemos peor cartel que otras carreras, especialmente el Tour, que se disputa solo un mes antes. Así pues vamos a atraer el mejor elenco de corredores posible en Agosto. Dicho sea de paso, un mes que favorece poco al paisaje español, elemento clave de este deporte. Secarrales por doquier, y calor del fuerte. ¿Pero era mejor correr en Abril? La ubicación al final de la temporada de la Vuelta propicia que cada vez más, los caídos del Tour, los que llevan mal año, los que preparan el Mundial, y los que propiamente habían decidido correr nuestras tres semanas, formen un cartel de mucho nivel. Este año sin duda, del máximo nivel imaginable en una Vuelta.

Así pues, para acercar y facilitar el paso de todos esos brillantes satélites orbitantes post-Tour y pre-Mundial, y lo que caiga, más lo que ya hay, la opción ha sido dulcificar el recorrido. Etapas de media 150-170 km. Nada de etapas de fondo y resistencia tipo Giro o Tour o gran clásica. El recorrido de esas etapas será preferentemente también ligero, concentrando la emoción de la carrera en los últimos 40-50 km a lo sumo, cuando no directamente en un puerto o cuesta final explosiva y corta. Además de los 2 días de descanso habituales de las grandes vueltas, este año se han destapado con una incomprensible en términos ciclistas crono por equipos inicial de 12km y una crono final el último día de 9,7km. No es un prólogo, es un epílogo. Puro marketing.

La emoción de las etapas, sigo, se concentra al final, últimos 40-50 km máximo. Es decir, 2 horas como mucho, lo que durará la retransmisión de tv, propiedad histórica de RTVE. Todo cuadra así. Para qué ocupar 5 horas de programación de etapa. Ocupamos 2, y ponemos las cosas al final, para que cuando acabe el Tiempo haya una escapadita y el pelotón entero. Quien quiere perderse ataques lejanos que ponen la carrera patas arriba. Un Fuente Dé a lo Contador. O una maravilla como la última del Dauphine 2014. Poner la tele y que Froome se haya quedado, y no verlo. No, 2 horitas como mucho mucho, una subidita al final, y así no perdemos el interés de ese sector que todos conocemos, y que solo aguanta 20 minutos viendo una cuesta.

Esto nos lleva al siguiente punto: mantener las diferencias al mínimo, especialmente en esta primera semana, para que ningún favorito se hunda y todo esté bien apretado en segundos. Asi está siendo, 9 etapas y hasta el 16º clasificado a 1:46. Sí fuera Wiggins, Martin o Cancellara, en la crono de Borja se metía en podium. Como el Eneco Tour de Países Bajos, de 7 etapas. La Vuelta a Suiza consta de 9 etapas y el 16º acabó a 6 minutos.

Etapas cortas, puertos pequeños y cortos, y solo al final, más un prólogo CRE de 12km que casi no cuenta. Esto es una perfecta invitación y carta de bienvenida a los corredores, una sencilla rampa de acceso. No hay que olvidar que muchos de ellos no han corrido nada desde el Tour como Froome, Contador, Talansky, Van den Broeck, Pinot o Navarro. Otros solo corrieron un día, en la clásica de San Sebastián: Valverde, Rodríguez, Sagan, Zubeldia, De Marchi, Trofimov, Nieve o Kangert. Incluso antes, como el prometedor Esteban Chaves, colombiano como no, y que no corría desde Junio en la Vuelta a Suiza, nada. No se salvan tampoco los que han corrido la reciente Vuelta a Burgos pero vienen de un parón inmenso, como Quintana (¡¡¡Desde el Giro!!!) o Betancur que fue último en Burgos tras ¡¡¡4 meses!!! sin correr y alguna espantada, o espanto tal vez, pero claro lo de Betancur es para darle de comer a parte (Darle de comer, ¡lo que le faltaba!).

Y así llegamos hasta aquí, con Betancur aún en carrera de cierrapelotones, poquísimos abandonos, y todos los favoritos que no son pocos en la general en un pañuelo de papel. Una perfecta alfombra roja que nos ha privado de ver una batalla de verdad entre esos grandes nombres, que es lo que el aficionado quiere ver. Duelos entre Froome, Contador, Quintana, Rodríguez y Valverde, entre todos esos demás ilustres aspirantes. Sin embargo no se ha visto ningún ataque relevante, solo prácticamente desde la entrada en las vallas lo han intentado Contador, Rodríguez o Martin, en busca de la victoria, de unos segundos o de una bonificación.  Un sprint final, apretar los dientes al ver la meta. Nada más.

La segunda mitad de la Vuelta a España tiene más montaña, pero concentrada al final y siguiendo la misma línea. El puerto o la cuesta al final, la etapa corta y si hay puertos previos que estén también al final, para que la tele los capte, y que no sean muy duros. Esa es la regla general.Por ejemplo, tenemos la etapa 11, que acaba en la subida al Santuario de Aralar, 9 km y carretera rural, pero solo 153 km de etapa y un puerto de 3º antes, que como no, se corona a solo 30km de meta y 20km de empezar Aralar. O la etapa 15 de Lagos, 152 km con solo un puerto de 2º poco antes. O la etapa de 18 de Monte Castrove con dos pasos por el mismo al final y sorpresa, 157 km. O el final con cuestas del Paque Cabárceno.

Son etapas que sí, tienen emoción, pero limitada y concentrada solo al final.

Las etapas algo diferentes son la 15, La Camperona, 200 km, una ascensión final de 8 km pero con rampas duras, pero de nuevo se apuesta todo a ese puerto, pues el anterior acaba 70 km antes. Solo la distancia al menos puede aportarle algo diferente al último puerto.

La Farrapona (16) y Ancares (20) son las más destacables en cuanto al recorrido. El final en La Farrapona es la reina de esta Vuelta. Solo tiene 160 km también, pero hay 5 puertos repartidos desde el principio hasta el final y con más dureza. Mientras que Ancares, son 185 km, de menor entidad, pero también varias subidas en toda la etapa, y es la 20º.

Por tanto, viene mucha montaña, aunque en ajustadas dosis repartida. Sin exaltaciones de distancias, y con las subidas al final por lo general. Ahí se decidirá todo en buena lógica, en el último puerto. Aunque con tanto gallo, ojalá haya movimientos interesantes desde más lejos algún día, combatividad y ambición. Y que podamos ver batirse de verdad, y no en una cuesta a los mejores ciclistas del pelotón, que para algo están aquí.

Terreno abonado para que quien quiera, se salga de la alfombra ya, pensando en el Mundial y demás, habiendo disputado su particular Vuelta preparatoria de 1 semana. No hay que engañarse, que así engatusamos mejor a los Sagan, Boonen, Gilbert, Cancellara, Martin…

Una segunda mitad con poco que decir para los sprinters, salvo Logroño, la 12º, y abandono, que coño. Y la 16º en La Coruña. Aún les quedan dos buenas balas. Y ya han ganado 4 etapas de 9, más Matthews en cuesta, 5. Y decían que no era Vuelta para sprinters. Que le pregunten a Bouhanni o Degenkolb a ver.

El plan de acción diseñado por la organización sale mejor que quieren por ahora. Muchos gallos y apretados, y ojo, no les critico por eso, lo están clavando. Tienen la mejor participación posible, y es bestial en 2014, y la general apretada con todos metidos en el ajo.

Echo en falta otras cosas: Más ataques habiendo tanto favorito, porque no hay terreno de momento. Eliminar las autovías, como la que aniquiló la emoción de la llegada en Córdoba. Alguna etapa más larga. Algún final de etapa donde la cuesta no esté al final, sino antes, donde la gente pueda probarlo y se vean ataques. Un prólogo que no sea esa CRE, que corta y técnica, no tiene sentido como CRE, excepto el de hacer de presentación oficial disfrazada, y ya puestos: ¿Que mierda es esa de la combinada? Ese bizarro maillot blanco que han vestido Conti o Mas, Sergio Pardilla, y también Valverde (O Froome porque éste llevaba el rojo). Nadie entiende este juego. Yo menos, teniendo en cuenta que ASO, organizadora del Tour, es dueña de la Vuelta a España; ya podría dárselo al mejor joven y eliminar la combinada.

Que no se me olvide: Si cambias el maillot de líder a rojo, para diferenciarlo e intentar otorgarle un valor y una identidad, como el amarillo o el rosa, no permitas que 40 ciclistas más vistan de rojo. Es de cajón. Enfoca el helicóptero desde el aire y ahí están todos de rojo, los Cofidis, los BMC, los Katusha…y un tío que es el líder de la carrera.

Al margen de la organización, está RTVE, dueña histórica de la retransmisión de esta carrera, y que en lugar de añadirle valor, se lo resta, con una realización pobre, mal preparada y estudiada, parece que improvisada. Con una limitación enorme en cuanto a reportajes, resúmenes, entrevistas o tertulia ciclista. Sin imaginación, con apariencia de falta de medios y de ganas de mejorar, de superarse, de hacer las cosas bien. De usar la tecnología: probar diferentes cámaras, en las bicis por ejemplo, de ni siquiera saber que ciclistas van en cada grupo, en pleno 2014 la tecnología ya tiene muy superado todo eso. Desgana, estancamiento, falta de imaginación, de medios, de preparación y de añadirle valor y emoción a un evento suyo.

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Hago un llamamiento a los más cacareados programas de “deportes” como Deportes Cuatro, o La Sexta: Señores, se está disputando la Vuelta a España, y sí, es ciclismo, es deporte y adivinad, se corre en España, con Contador y todo eso. Ni una mención. El ciclismo aquí ya no existe. Si mañana se cae uno por un barranco, como Frank Schleck en Suiza, sale fijo, ¿Os acordais?

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Omega Pharma pierde a Poels (Sky) y Bakelants (AG2R), dos buenos ciclistas, y llegan Bouet (AG2R) y De la Cruz (NetApp), un peldaño por debajo, para ayudar en la montaña, sin mayores ambiciones que esas en principio. ¿Será que el presupuesto es menor, o que la renovación de Tony Martin chupa mucho? Para David De la Cruz es una gran oportunidad, tras la que tuvo en el pasado Tour, donde se cayó y tuvo que abandonar.

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