Los de Madrid, más chulos que ninguno

Final madrileña de Champions

Final madrileña de Champions

Llegaron las esperadas vueltas de semifinales de la Liga de Campeones y cumplieron con lo esperado: mejorar las de ida.

Tampoco se puede negar que fácil lo tenían, y que la propia lógica indicaba que así sería. Se lo jugaban todo tras una ida descaifenada de fútbol, o abochornante en el caso de Chelsea. Y se clasificaron los dos madrides, que partían como favoritos en esta vuelta y cumplieron con el guión con bastante mayor facilidad de lo esperado para un partido de tal altura de vuelo. Los madrileños, con estilos cercanos a encontrarse, batieron a dos polos opuestos, Chelsea y Bayern; que si jugaran entre sí les sobraría una mitad del campo.

BAYERN – REAL MADRID

La primera de las semifinales era a ojos de casi todos la final anticipada. Muy igualada. Sin embargo tal vez el Bayern, por su trayectoria reciente como vigente campeón, por tener a Guardiola y a un equipazo, por haber ganado ya su Liga, y porque es el equipo que más miedo ha metido en Europa desde la pasada temporada, podía considerarse como favorito.

Ya no lo era para el partido de vuelta de estas semifinales. Tras la ida del Bernabéu, el Madrid acudía al Allianz con el 1-0 favorable. Pero sobretodo con la sensación de que podía noquear a los alemanes en cualquier contra, con Cristiano y Bale listos para la ocasión, y pudiéndose aprovechar de la forma de atacar que el Bayern mostró en la ida, y que ahora además le obligaba a ganar. El Madrid era favorito aquí. Un gol casi sentenciaba el pase.

Sacó el once de gala Ancelotti. Sin intoxicaciones defensivas.  Y además presionó más al Bayern que en la ida, donde se encerró en exceso en la primera parte, esperando una contra mortal.

Si ya al Bayern le costaba hacer daño al Madrid encerrado, cuando los blancos presionaron un poco más adelante, peor. Estaban perfectamente posicionados en el campo los de Carlo, tanto presionando arriba como en el repliegue. Y cuando todos esperaban un contragolpe llegó Ramos, y superó con claridad a la defensa germana 2 veces a balón parado.

Y se murió el partido. La emoción se desplomó, viendo al bayern a 4 goles de pasar, y al Madrid dispuesto a rematar en alguna contra. Y remató Cristiano. 0-3. Adiós partido, adiós Bayern y a pensar en la final y en que si Alonso no jugará. Los alemanes se volvieron a reiterar en un juego de posesión que no encontró fisuras y al que le costó la vida sorprender.

Por si fuera poco Cristiano marcó el 0-4 en la falta trampa al palo corto por debajo de la barrera saltarina. Ese gol ahondó mucho el daño que hizo un gigante al otro en este duelo. El Bayern no llegó en su mejor momento aquí. Ningún gol en 2 partidos y 5-0 global.

Conclusión: El partido duró 20 minutos . A partir de ahí disfrute blanco y agonía del campeón. Pero emoción ya, ninguna.

CHELSEA – ATLÉTICO DE MADRID

El partido llegaba más abierto que el anterior. Y consiguió estarlo durante bastante más tiempo.

Salieron los de Simeone con paciencia, dándoles metros al Chelsea, sin arriesgar, y esperando encontrar esos espacios que no tuvieron en la ida. Y con la tontería casi le salió caro con el gol de Torres. Menos mal que marcó, porque es uno de los delanteros más necesitados de Europa. En la ida no dio una. En esta vuelta poco más. Cometió el que más faltas (2) junto a Azpilicueta y Ramires, provocó solo 1,  y tiró a puerta 1 vez, pero le bastó. Fue el único blue que marcó en esta eliminatoria.

Son 5 defensas, no 6, David Luiz ya cuenta como medio.

Son 5 defensas, no 6, David Luiz ya cuenta como medio.

Digo que le dio el Atlético metros al Chelsea porque estoy seguro de que fue intencionado. Mourinho volvió a salir con un once en el que figuraban 6 defensas y el portero. Intoxicaciones defensivas. El Cholo les dio el balón, consciente de que no saben muy que es eso de tenerlo. El Chelsea ganó la posesión 52-48.

Antes del descanso, en una buena jugada, incisiva y profunda, saliendose del guión de cercar el área horizontalmente -como lo que necesitó el Bayern-, los de Simeone empataron. A partir de ahí vimos que el Atlético es un equipo superior a este Chelsea y que lo remató debidamente con el penalti de Costa en el 60′. Con el pase ya muy lejos para los blues -Lisboa recordó estar más cerca de Madrid que de Londres- lo intentaron como pudieron. Pues eso, como puedieron. Arda Turan, jefazo, sentenció. Se veía venir.

El mejor jugador del Chelsea en la eliminatoria fue Courtois. Y de la temporada, también.

El entrenador que no ha querido a Mata, necesitará calidad en el centro del campo y un goleador de primer nivel si quiere competir con los monstruos europeos.

Merecido finalista el Atlético, que no ha perdido un partido en esta Champions y que encadena una racha aplastante. Ha superado todas las expectativas, miedos e inseguridades de propios y extraños, como hacen los grandes. Y los grandes de verdad acaban midiéndose por las finales que ganan.

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