Manolo Saiz vuelve

Manolo Saiz en Liberty Seguros, poco antes de destaparse la O.Puerto, uno de los momentos más negros del ciclismo, del que es protagonista.

Manolo Saiz en Liberty Seguros, poco antes de destaparse la Operación Puerto, uno de los momentos más negros del ciclismo, del que fue protagonista.

“El Gordo”, como era conocido en la jerga propia de la Operación Puerto, regresa al ciclismo para la temporada 2015 con el nuevo proyecto vasco-cántabro del Baqué-Campos, un equipo aficionado con perspectivas de asentarse y dar un salto de categoría en pocos años que lo acerque a competir en carreras profesionales. Un equipo que de momento formará a jóvenes promesas que rondarán los 20 años. Manolón también conocido así en el mundillo, fue director de relumbrón durante la época de los 90 y hasta bien entrados los 2.000 del potente equipo español ONCE, posteriormente patrocinado por Liberty Seguros, empresa que huyó como la peste tras destaparse la Operación Puerto y la implicación de Manolo Saiz y su conjunto ciclista. Operación que estalló precisamente con la detención de nuestro protagonista -junto al ya célebre Eufemiano Fuentes y el hematólogo Merino Batres- portando un maletín con 60.000 euros y diversas sustancias dopantes.

Pocos días antes de la Puerto salir a la luz, durante la disputa del Giro de Italia 2006, uno de los ciclistas del Liberty Seguros de Saiz, Marcos Serrano, se retiró súbitamente de la carrera tras ponerse gravemente enfermo de noche en el hotel del equipo. Alegaron un virus. Pero el bueno de Serrano precisó de 3 días de ingreso en Italia, posteriormente fue trasladado a Vigo, a casa, donde permaneció 10 días más ingresado en el hospital de la ciudad. Allí el informe médico se dijo que debido a una intoxicación medicamentosa, nada de virus. 13 días de ingreso para un paciente joven, deportista y no debidos a una intervención quirúrgica son sinónimo de haber sufrido un buen petardazo.

Posteriormente Marcos Serrano fue reconocido como uno de los clientes de la red de dopaje de Eufemiano Fuentes, junto a la mayoría de sus compañeros de equipo. En el juicio, se negó a colaborar y repitió que su colapso (similar a los que describía Manzano) en el Giro fue un virus. No sabía nada de nada sobre nadie. Se retiró al año siguiente de este incidente, en el equipo de la tierra: Xacobeo (El de Ezequiel Mosquera). Nunca fue sancionado, ni deportiva ni penalmente, porque el dopaje no era delito en España y porque el juez no permitió a las autoridades deportivas analizar las numerosas pruebas. Recientemente, la comisión de investigación del senado francés publicó una lista de 30 ciclistas con muestras positivas por EPO durante el Tour 98. ¿Y quién estaba en esa lista? Marcos Serrano. Actualmente, y como no podía ser de otra manera, desde hace un par de años dirige algún modesto equipo ciclista aficionado y escuelas infantiles, como apuntaba esta información de 2012.

Por si fuera poco, con semejante historial y relación conceptual, a Saiz le ofrecieron ser mánager del Katusha hace 4 años, según dice en la entrevista que comentaré más adelante en este mismo texto.

Tristes son estos días, los del anunciado regreso de Manolo Saiz al ciclismo, para todos los aficionados al auténtico y maravilloso deporte del ciclismo, ese que tantas horas y tantas tardes nos ha acompañado y nos sigue acompañando, pese a que nos maltrata vilmente, manipulando nuestros recuerdos y la historia de positivo en positivo muy de vez en cuando. Tenemos que tragar ahora con la vuelta de uno de los mayores estandartes del dopaje organizado y del pasado más oscuro del ciclismo español, con uno de los positivazos más sonados del ciclismo en sus filas, el del ganador de la Vuelta por 4º vez, Roberto Heras, el mismo que por decisión judicial ostenta el récord de victorias en la gran ronda española.

Plantilla de Liberty Seguros. En la primera fila: Contador, Beloki y Vinokourov.

Plantilla de Liberty Seguros. En la primera fila, empezando por el tercero desde la izquierda: Contador, Beloki y Vinokourov.

Por no mencionar la implicación de la mayoría de sus pupilos ONCE-Liberty en la citada operación, donde suenan con fuerza nombres como Beloki o Nozal; y por no remontarnos más años atrás citando, por ejemplo, a Jalabert.

Su rescate, por desgracia, no es novedad, puesto que ejemplos de implicados en casos de dopaje y posteriormente recolocados en equipos profesionales sobran. Los hay desde ex-ciclistas de la época de los 90 y 2000, poco conocidos para una parte del público e implicados en numerosas investigaciones, cuando no directamente sancionados, como los que pueblan los equipos ciclistas italianos, hasta auténticos iconos del dopaje en el ciclismo, como Bjarne Riis, ganador del Tour 96 destronando a Indurain y actualmente director del Tinkoff, o Alexandre Vinokourov, otro positivazo de manual en pleno Tour 2007, al frente del Astana y con importantes nexos históricos con Saiz, por cierto. Aquí reside el gran problema de credibilidad y de salud del ciclismo, en la endogamia del pelotón profesional, donde el personal de siempre se recicla de equipo en equipo, sin importar su pasado. Incapaz de regenerarse y poblado hoy en día por aquellos que pertenecieron a la llamada época oscura, de los años 90 y 2000, los que vieron, callaron y en muchas ocasiones, fueron cazados. La connivencia con este problema, lacra o como quieran llamarlo, se extiende a los periodistas y al entorno directo, que no censura, no pregunta, no critica y no levanta la voz; lo tolera todo, salvo contadas excepciones. Prueba de esto son las entrevistas a Manolo Saiz que se han publicado estos días en los diarios Deia y El Mundo, que resumiré brevemente:

ENTREVISTA EN DEIA, POR ALAIN LAISEKA

Desconozco si tiene parentesco con el ex-ciclista vasco Roberto Laiseka. La entrevista es una joya de coleccionista básicamente por dos cosas: 1- Las múltiples contestaciones de Saiz que dan para titular por lo jugoso de su contenido y 2- La torpeza del entrevistador ante la suculenta pieza que tiene delante y los numerosos anzuelos que le lanza y de los que no es capaz de tirar. Para rematar el asunto, han decidido encabezar la entrevista con el entrecomillado más pobre e insulso de cuantos surte Manolón la entrevista; decenas de titulares periodísticos, bombas, frases lapidarias… en un texto que jamás menciona el dopaje, la operación Puerto ni nada por el estilo. Un texto que es una joya, porque en tan solo unas pocas líneas consigue retratar de manera impecable los problemas que afectan al ciclismo y al periodismo de deportes, por no hacerlo extensivo a la prensa y a la propia sociedad, aunque pueda parecerles una exageración.

Lo mejor, insisto, es leer la entrevista completa, pero resumiendo, ante la indolencia del entrevistador, Saiz responde con frases como las siguientes:

“Este ciclismo deja mucho que desear”

“El éxito de nuestro trabajo no tenía como base el dinero sino el sacrificio, ganarse a los corredores y otras cosas

Yo nunca me estrellé, me estrellaron”

“Esto lo hago por amor a mis convicciones, a los valores que me enseñaron a mí y yo enseñé a mis hijos” “no vuelvo a la primera línea, sino al trabajo más oscuro”

“Pienso que si una vez pude colaborar en cosas muy positivas para el ciclismo, lo puedo volver a hacer”

Y finalmente y para rematar, un aviso amenazante por si recibe ataques: “sé que tengo armas y tengo documentos que puedo utilizar para defenderme. Que eso nadie lo olvide”

Mientras tanto, el torpe e indulgente entrevistador no tira de ningún hilo de los que lanza su entrevistado, jugosos cuanto menos, ni siquiera cuestiona sobre la idoneidad de que personajes como Saiz regresen al mismo deporte que mancharon y castigaron, hasta el punto que se despacha con preguntas como esta: “Por el daño que le hizo al ciclismo o el ciclismo le hizo a usted, depende del punto de vista, ¿no era mejor olvidarse de todo?”          Y es la más ácida de la entrevista para con el entrevistado. ¿Depende del punto de vista? ¿Fue el ciclismo, como si de un ente se tratara, quien dañó al director que infringió las reglas, y manipuló la competición mediante una estafa en toda regla, colaborando a destrozar la imagen pública de este deporte y por consiguiente a alejar a los patrocinadores, aficionados y medios de comunicación? ¡La culpa es del ciclismo, no de las personas! Hay que ver ese ciclismo maligno, como castiga a la gente como Manolo, pobres sujetos pasivos de sus propios actos. ¡Condenado deporte!

ENTREVISTA EN EL MUNDO

Con la firma de Jon Rivas, esta entrevista es muy parecida a la anterior, pero por ser posterior y por algunos detalles más, como su pobreza, no añadir nada nuevo en absoluto, o la repetición de preguntas, no alcanza el nivel de siniestralidad de la del Deia. Por supuesto, en ningún momento menciona el dopaje, la Operación Puerto ni nada que se le parezca.

Como digo es una vulgar repetición o mala copia, aún mas pobre, de la entrevista de Laiseka, prueba de ello es cuando le pregunta por la supuesta amenaza lanzada en Deia sobre que tenía papeles por si le tocan las orejas. Pues bien, aquí desmiente que fuera una amenaza y llama lumbreras a quienes así lo hayan percibido, lo cual me convierte en lumbrera por obra y gracia de Saiz. Pero añade, que “que recuerden los que están, que sé mucho de ellos”. ¡Toma ya! Y como siempre, el entrevistador, un desastre, ni media palabra.

Pues nada, alfombra roja, no vaya a ser que dentro de unos años les de algo de que hablar a esta prensa. Algo que venda más que la crónica ciclista de una carrera como Lombardía.

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