Un Tour 2015 muy controvertido

El recorrido de la polémica: Tour 2015

El recorrido de la polémica: Tour 2015

Si lo que pretendía ASO es que se hablara del Tour 2015 y su recorrido, lo han conseguido. El diseño ha encontrado un gran número de detractores, que van mucho más allá del “no me gusta”. Se pueden leer en diferentes web comentarios desde la crítica más o menos dura, hasta “El Tour ha muerto” de Nicolás Van Looy en Ciclo 21.

Lo que nadie puede aventurar es si por ello, será un Tour emocionante y bonito, o uno aburrido y previsible; esto lo dirán los ciclistas y la carrera cuando llegue el momento.

Supongo que a estas alturas ya habrán leído/visto cien artículos y noticias sobre el nuevo recorrido que viene a ser el siguiente: Una crono individual de 14 km para empezar, 2 finales en muros (Huy y Bretagne), una etapa de pavés, y algún sprint con posible viento en la costa atlántica francesa, para llegar a la 9º etapa, que es una CRE corta de 28km que precede el día de descanso. Después de eso vendrá toda la montaña hasta París.

Es decir, una primera mitad de Tour variada; con crono, pavés, sprint y finales en cuesta, con posible viento, y sin montaña, ni media ni alta. Una primera mitad donde se empieza a ganar y a perder el Tour 2015.

Las críticas aquí vienen por la escasez de quilómetros contrarreloj, la principal objeción que se ha puesto por parte de los críticos del recorrido. Es la edición con menos crono de la historia, y con diferencia, aún así siguen siendo dos días dedicados a las disciplinas CRI y CRE, más o menos lo habitual. Es difícil encontrar una GV con más 2 días dedicados a la crono, y si llega a 3 es porque hay un prólogo corto o una cronoescalada.

La tendencia es a minimizar el impacto de las cronos largas para especialistas en las grandes, bien reduciéndolas en km, bien pasando de las 2 cronos largas a solo 1, o sustituyéndolas por CRE, prólogo o cronoescalada. A mi no me parece que esto esté ni bien ni mal por definición, me parece bien ir variando con las cronos, un año más y otro menos, a diferencia de los puristas que lo prefieren todo esquemático. Además, probablemente los organizadores manejan datos de audiencias en los que las cronos no salen especialmente favorecidas. Personalmente me gusta el componente estético, de pureza, que significa la especialidad individual, la emoción de un prólogo corto, o el baile de tiempos que condiciona la general para futuras etapas en ocasiones, pero al mismo tiempo reconozco que difícilmente se dan contrarrelojes muy emocionantes.

La segunda crítica, bien fundada, es la ubicación de la crono por equipos en la etapa 9º, pidiendo permiso especial a la UCI, puesto que es contrario a las directrices de ésta. A mitad de carrera se corre el riesgo de que muchos equipos ya tendrán bajas y saldrán en inferioridad. No les falta razón en ello.

Lo que nadie parece criticar es la etapa de pavés. El año pasado dio un gran espectáculo, sin embargo no es un elemento tradicional del Tour, sino algo esporádico, algo que no parece molestar tanto a los puristas como la reducción de las cronos.

Mi opinión es que la primera mitad no es perfecta, pero es lo que hay y no me parece ni malo, ni tan malo como algunos lo quieren pintar. ¿Que hay pocos km’s contrarreloj? Sí; de la misma manera que en años siguientes puede haber muchos. Además, con la CRI+pavé+CRE se abrirán diferencias de 1-2 minutos entre favoritos e incluso más con algunos hombres importantes en la primera mitad. También es cierto que simplemente cambiando la CRE por CRI en la etapa 9, tendrían mucho ganado los organizadores.

¿Cuanta crono tenía el Dauphine de este año y como fue la última etapa de montaña? Un espectáculo, atacando desde muy lejos por la general.

¿Es malo para contrarrelojistas como Tony Martin o Tom Dumoulin? En un principio pensé que sí, indudablemente no es el mejor Tour, pero ofrece una oportunidad que nadie cita: ganar la primera etapa CRI en Utrecht y lograr el primer maillot amarillo.

¿Necesita el Tour una crono larga para que un especialista pueda recuperar el tiempo que pierda en montaña y poder ganar la carrera? Pues le favorece mucho, pero los últimos contrarrelojistas en ganar la carrera arrasaron en la crono y también en la montaña: Wiggins o Froome han volado en las cronos y no han cedido ni un ápice en las cuestas, todo lo contrario, con molinillos asesinos incluídos; por no remontarnos a Armstrong. Ante croners así, muy diferentes de aquellos Olano que perdían minutos en montaña, prefiero limitar las cronos individuales al menos de vez en cuando, de la manera que sea. Evitar el hombre-Tour para dar paso al ciclista.

Es una primera mitad variada, que con bonificaciones pretende estimular la emoción por los cambios de líder. Una primera mitad donde se empieza a ganar y perder el Tour -que le pregunten a Nibali por Arenberg-.

La segunda mitad de Tour no tiene nada que ver con la primera. Aparece la alta montaña en tromba, frente a una media montaña recortada como las cronos. Primero Pirineos y luego Alpes, dejan 7 etapas puras más la de Mende, 8. En general no están mal, las hay de muy clara resolución en el puerto final, lo más habitual en el ciclismo actual y alguna con posibilidad de moverse algo más lejos, pero las menos. Aquí es donde a mi gusto cambiaría algún final en alto por uno tras puerto, y tengo muy claro donde lo haría: en la penúltima etapa, la de final en Alpe d’Huez; la rareza de este año que propone solo 110km

Penúltima etapa del Tour 2015, con final en Alpe d'Huez tras solo...¡110 km!

Penúltima etapa del Tour 2015, con final en Alpe d’Huez tras solo…¡110 km!

Aquí es donde yo metería un final tras puerto -o un mejor encadenado-, puesto que con la distancia que hay entre Galibier y Alpe d’Huez se antoja difícil un movimiento lejano arriesgado, el último cartucho del Tour para alguien. Supongo que la longitud de la etapa busca eso, el ataque a todo o nada de lejos, una invitación a que alguien emule la última etapa del Dauphine de este año. Pero con este encadenado me da que se la jugarán en Alpe d’Huez, y los referentes de gran puerto final el último día no son especialmente emocionantes: Mont Ventoux o Zoncolan dan fe reciente de ello.

Valoración final: no es un recorrido perfecto, pero tampoco me parece tan malo como lo pintan: tiene emoción la primera semana, variantes, una CRE demasiado avanzada y ausencia total de montaña, sustituida con dos finales en muros. La segunda semana es un festival de montaña, donde la alta se come a la media, la gran sacrificada de este Tour junto a las cronos. Un tour para escaladores claramente -¿cual no lo es ya?- aunque últimamente los mejores contrarrelojistas en ganarlo han sido también los mejores escaladores, rompiendo los esquemas que a veces se presuponen.

Salvando la primera semana, y sobretodo el pavés -elemento circunstancial y esporádico que no parece irritar tanto su presencia o ausencia como el de una crono larga, cuando las diferencias que deja también son importantes- , el recorrido favorece a los escaladores como Quintana o Contador -depende de como salga lo del Giro-, para los franceses Rolland, Pinot, Bardet, o Barguil -y quien sabe si al actual podio Peraud a sus 38 años-, también para Cancellara que tiene una crono inicial para poder vestirse de amarillo y luego el pavé, o para escaladores atacantes como De Marchi, que por fin podría ganar esa etapa que tanto busca o llevarse el maillot de lunares. Y especialmente adecuado es para Nibali si es capaz de repetir su forma de 2014, puesto que le calcan el pavés y no le perjudica que haya poca crono en absoluto.

¿Repetirá Nibali su exhibición sobre el pavés en el Tour 2015? Foto: Team Astana

¿Repetirá Nibali su exhibición sobre el pavés en el Tour 2015? ¿Podrá defender el dorsal 1 con Astana? Foto: Team Astana

Teóricamente puede perjudicar a Froome, que ya ha insinuado que no le gusta, pero no solo por las cronos, si no por el pavés que no mezcla bien con su habilidad conductora, y porque le cuesta arrasar en la montaña desde que le pillaron con la argucia del inhalador o desde los inicios de la bilharzia, y ahora le crecen los enanos subiendo, como Quintana. Si finalmente se borra del Tour, sería una buena opción para Sky llevar a Wiggins -aunque vaya a ser que no seguramente- puesto que tiene la crono inicial y el pavés para pelear el amarillo la primera mitad, y en la segunda a ver que queda de aquel ganador de Tour 2012 que no ha terminado una grande desde entonces -y ni lo hará ya-.

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